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Las Cinco Renovaciones Personal ∙ Relacional ∙ Mision ∙ Estructural ∙ Cultural Basdo en las enseñanzas de Rick Warren |
Si usted esta siendo guiado para hacer un cambio en la forma que su iglesia esta sirviendo a los Propósitos de Dios, entonces es importante que entienda el proceso de la renovación. Muchos líderes quieren empezar cambiando la estructura de su iglesia. Sin embargo, eso puede ser destructivo para usted, su liderazgo y su iglesia. A la gente no le gustan los cambios, a menos que sus corazones hayan sido abrigados y preparados para ese cambio. Nosotros creemos que cuando Dios quiere trabajar en una iglesia y hacerla crecer sin límite, regularmente la conduce a través de cinco renovaciones.
Renovación Personal
La primera renovación es la renovación personal; que inicia en el corazón del líder. No podemos llevar a nuestra gente más allá de donde nosotros mismos hemos ido. No podemos esperar que otras personas estén más comprometidas con Jesús de lo que nosotros mismos lo estemos. No podemos esperar que otras personas crezcan o se sacrifiquen a menos que nosotros estemos dispuestos a continuar creciendo y sacrificando. No podemos esperar que otras personas cambien si no estamos dispuestos a cambiar nuestra propia manera de ser. Debemos modelarlo primero en nuestro liderazgo.
Renovación personal es básicamente cuando ponemos nuestras vidas en buenos términos con Dios. Es cuando mi corazón se sensibiliza hacia Jesús y me vuelvo más consciente de la presencia de Cristo y de la cobertura del Espíritu Santo en mi vida. Se puede llamar de diferentes maneras: “hacer de Jesús nuestro Señor”, “re dedicar nuestra vida”, “ser llenos del Espíritu Santo”, “consagración”, etc. Realmente no importa tanto como lo llamemos, simplemente significa que Jesús es real para nosotros; y que estamos en una profunda y más personal relación con Jesús.
El libro Una Vida con Propósito trata justamente sobre la renovación personal. Inicia con la frase “no se trata de ti.” La vida trata sobre servir a Dios a través del servicio a los demás. Es un cambio de paradigma en medio de una cultura egoísta y narcisista que dice que todo se trata de mi. Jesús dijo, “si quieres ser un buen pastor tienes que dar la vida por tus ovejas.” También dijo, “aquel que quiera ser grande debe ser primero el siervo de todos.”
Este es el problema en el ministerio. Frecuentemente iniciamos nuestro ministerio buscando servir a los demás. Pero, al paso del tiempo, caemos por la gran tentación del ministerio y de pronto queremos que la gente nos sirva en lugar de nosotros servirles a ellos. El servicio a los demás es cambiado de enfoque para buscar que “nos sirvan.” Todos necesitamos renovar la condición de nuestros corazones y nuestra relación con Dios.
Si usted quiere una renovación en su iglesia, esta debe empezar en el corazón del líder.
De igual forma se trata del corazón de nuestra gente. Si usted trata de cambiar su iglesia sin una renovación personal también en los corazones de su gente, este cambio no va a durar.
Renovación Relacional
La segunda renovación es la renovación relacional; esta es la renovación entre nosotros y las demás personas. Primero debemos poner nuestro corazón en buenos términos con Dios y luego poner nuestro corazón en buenos términos con los demás. Las dos primeras renovaciones simplemente responden al Gran Mandamiento de Jesús. Cuando le preguntaron a Jesús sobre cual es el mandamiento más importante de la Biblia. El dijo lo siguiente, “Primero, ama a Dios con todo tu corazón” (esta es renovación personal), “después ama a tu prójimo como a ti mismo” (esta es renovación relacional). Nosotros debemos amar a otros cristianos; debemos amar a otras denominaciones; debemos amar a los Musulmanes; debemos amar a los Judíos; debemos amar a todos. No tenemos el derecho de no amar a alguien.
Usted siempre podrá notar cuando la iglesia ha experimentado una renovación relacional – pues aún los cantos en el servicio se escuchan mejor! Cuando a la iglesia no le gusta cantar significa que no se aprecian bien los unos a los otros. Pero cuando se aman los unos a los otros, les gusta cantar unidos. Otra manera en que podemos notar la renovación relacional es cuando a la gente le gusta quedarse platicando después del servicio. Cuando verdaderamente “amamos a nuestros vecinos como a nosotros mismos” disfrutamos hablando con ellos. Después de la renovación relacional el chisme se termina y el amor comienza. El conflicto desaparece y comienza la unidad. Como pastor y líder de su iglesia debe saber que una de sus primeras responsabilidades es ayudar y conducir a su congregación a través de estas dos renovaciones.
Pero entienda que muchas iglesias pasan por estas renovaciones. Organizar retiros, o reuniones de avivamiento, o conferencias anuales de estudio bíblico. Las personas se ponen en buenos términos con Dios y con los demás; después están felices y la iglesia comienza a crecer. Pero de pronto topa con el techo y comienza un retroceso, después pasan por otra renovación y pronto vuelven a topar con el techo y retroceden. Si la pregunta es ¿Por qué muchas iglesias nunca logran sobrepasar su membresía de 100 -300 personas? La respuesta es, porque no continúan el camino hacia las siguientes etapas de renovación.
Renovación de la Misión
La tercera renovación es renovación de la misión. Esta etapa de renovación tiene que ver con el “propósito”. En la renovación de la misión, nuestra iglesia se da cuenta que no estamos en la tierra para nosotros mismos, sino que estamos para un propósito. Dios tiene una tarea para nosotros. Tenemos una misión, un objetivo; tenemos un trabajo que cumplir. No solo somos un grupito de personas que se junta en la iglesia para buscar la “bendición”, pasar buen tiempo juntos, amar a Dios y a los demás para luego irnos de vuelta a casa. No, Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros. El tiene un Reino que edificar. Cuando entendamos y hagamos de los propósitos de Dios la principal responsabilidad en nuestro liderazgo, la iglesia crecerá como resultado. El libro Una Iglesia con Propósito trata sobre renovación de la misión y de cómo estructurar y organizarnos de acuerdo a los propósitos de Dios para Su Iglesia.
Renovación Estructural
La cuarta renovación es renovación estructural o renovación organizativa. Cuando su iglesia comienza a crecer, la manera en que esta organizada y la forma de tomar las decisiones tiene que cambiar. Este es el principio enseñado por Jesús cuando dijo, “No puedes poner vino nuevo en odres viejos.” Muchos de nosotros seguimos tratando de poner el nuevo vino del espíritu de Dios en una organización que nuestras iglesias han usado por más de cincuenta años. Muchas veces podremos ver a un buen pastor pero la iglesia no esta creciendo. ¿Cuál es el problema? Muchas ocasiones esta estructurado de una manera que no permite que la iglesia crezca saludablemente. Si insiste en mantener ese odre viejo, usted mismo puede ahogar el crecimiento.
Ningún animal puede crecer más de 20 centímetros sin un esqueleto. Un animal pequeño puede existir sin huesos, pero un animal grande necesita tener huesos para sostener la estructura. Entre más grande el animal, más grandes tiene que ser los huesos. Esto es lo queremos decir al hablar de cambiar la estructura. La estructura u organización son los huesos que mantienen unido al cuerpo de Cristo. Cuando fuimos niños nuestros huesos eran pequeños. Como adultos nos veríamos raros con esos mismos huesos pequeños. ¿Sabían ustedes que cada siete años se renuevan nuestros huesos? Nuestro cuerpo esta eliminando continuamente las células viejas de nuestros huesos y creando nuevos huesos de nuestra médula. Algo similar a esto debe suceder en nuestras iglesias cuando comienzan a crecer.
¿Cómo podemos crear una estructura que pueda continuar creciendo y nunca parar de crecer? La única forma de organización que puede sostener a una iglesia que nunca para de crecer, se llama grupos pequeños. Un grupo pequeño puede estar compuesto por 6 a 10 personas, quienes se reúnen regularmente. Cuando el grupo sobrepasa las 10 personas, entonces alguno tendrá que dejar de hablar y los demás se dedicaran solo a escuchar. Un grupo pequeño siempre es mejor.
Un buen ejemplo de este principio lo encontramos en Corea, en donde se encuentra una de las iglesias más grandes del mundo, con una membresía mayor al medio millón y tiene más de 50,000 grupos pequeños. Esta es la forma en que una iglesia puede crecer y aún así mantener el contacto personal. Si usted tiene más de 30 personas en su iglesia es buen momento para iniciar su estructura de grupos pequeños. Hay muchos otros ejemplos en el mundo en donde la solución ha sido encontrada en los grupos pequeños. Este es el principio: si usted tiene una estructura de grupos pequeños no habrá límite para el crecimiento de su iglesia. Su cuerpo no es una gran célula, sino que esta compuesto por miles y miles de pequeñas células trabajando en unidad. Esto también es cierto al hablar del cuerpo de Cristo. Así que, en la renovación estructural es importante que entendamos la necesidad de un cambio en nuestra estructura para seguir creciendo saludablemente. Cuando una iglesia crece de 50 a 150 habrá necesidad de cambios; cuando crezca de 150 a 300 otros cambios adicionales se tendrán que considerar.
Renovación Cultural
El Evangelio se trata de renovación – renovación en nuestra vida personal, renovación en nuestras relaciones y renovación en nuestras iglesias. El resultado de estas renovaciones puede llegar a hacer la diferencia en nuestras comunidades. Esta es la quinta renovación – renovación cultural. La Biblia nos dice que debemos ser sal y luz en el mundo. Muchas personas toman esto de “sal y luz” para sugerir que debemos participar activamente en el sistema político. Es verdad que es importante que emitamos nuestro voto en base a nuestros valores. Pero, no podemos cambiar la cultura a través de la política. Si en verdad queremos cambiar la cultura pudiéramos comenzar con la música, el entretenimiento y los deportes. Habría que empezar con aquellas cosas que son la fuente principal de influencia para la gente. Esta es la tarea de la iglesia; una iglesia renovada puede influenciar a la sociedad. Renovación cultural es cuando las actitudes de la gente en toda una nación comienzan a cambiar, aún de aquellos que no son cristianos. La Biblia llama a este cambio en la cultura “El Reino de Dios”. Y esta es nuestra meta final, el Reino de Dios. No tiene nada que ver con política ni con gobiernos. Jesús dijo, “Mi Reino no es de este mundo,” así que el gobierno no puede traer el Reino, ni las empresas pueden traer el Reino, ni persona alguna puede traer el Reino, solo la Iglesia puede traer el Reino de Dios.
¿Qué es el reino de Dios? Es donde quiera que Jesús sea Rey. Cuando Jesús es Rey en mi corazón, entonces el Reino de Dios esta dentro de mi. Cuando Jesús esta en control en el cielo, el Reino de Dios esta en los cielos. Cuando Jesús es Rey en nuestra comunidad, el Reino de Dios esta en la Tierra, y en la Biblia Jesús dice estas tres cosas. Nuestra meta en todo lo que estamos haciendo no es llegar a ser “conducidos con propósito”, sino que nuestro propósito final es el Reino de Dios, todo es para la gloria de Dios – es para la gloria eterna de Dios.
¿Cómo puede usted, cómo líder, ayudar y conducir a su congregación o grupo a través de éstas cinco renovaciones? Puede encontrar varias herramientas y recursos disponibles, entre ellas, las Campañas de 40 Días, desarrolladas e implementadas con éxito en la iglesia Saddleback -del pastor Rick Warren – y utilizadas por decenas de miles de iglesias en todo el mundo.
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